¿ÉXITO SALVAJE O ÉXITO EQUILIBRADO?

por Manuel Schneer

A lo largo de múltiples asesoramientos realizados, vemos que muchas personas sacrifican aspectos esenciales de su calidad de vida por obtener un supuesto éxito que pagan muy caro. Algo así como “el fin justifica cualquier medio”.

¿Cómo lograr el éxito conservando el equilibrio entre todas nuestras potencialidades?

Nuestra vida está atravesada por diferentes planos:  económico, espiritual, axiológico, teológico, visional, misional, psíquico, familiar, físico, comunitario social, profesional laboral, creativo, artístico – hedonista, afectivo sexual. Establecer entre todos ellos una armonía es una tarea esencial.

En mi libro “El Equilibrio del Éxito” publicado por Editorial Norma este aspecto está desarrollado con mayor profundidad, pero les anticipo un decálogo de mejores prácticas que hemos observado en personas que logran un éxito equilibrado.

Las personas exitosas:

Saben lo que quieren y hacia dónde van : tienen un rumbo estratégico claramente definido

No se dispersan y concentran sus esfuerzos y energía en un área o en muy pocas

Persiguen incansablemente sus objetivos, comprometiéndose totalmente en lo que hacen y transmitiendo alta energía en su entorno

Son emprendedoras y su acción se proyecta más allá de sus tareas específicas, transformándose en modelos para sus comunidades de pertenencia ( laboral, empresarial, social, religiosa, etc.) Generan entusiasmo y una visión de futuro compartida

Ven las cosas primero, monitorizan el contexto para poder predecir, pasan rápidamente a la acción y con alta velocidad de respuesta

Establecen redes de comunicación con otras personas y su capacidad de empatía (ponerse en el lugar del otro), con calidez y facilidad de expresión lo que les permite negociar y ser convincentes

Manejan eficazmente su inteligencia emocional, estableciendo distancias adecuadas con los otros, respetando sus códigos y zonas de confort

Manejan eficazmente las innovaciones de todo tipo, los descubrimientos tecnológicos y pueden resolver creativamente las diferentes problemáticas de su actividad

Hacen buenas elecciones entre la vida personal y profesional y saben que u equilibrado proyecto de vida es clave para un yo integrado

Tienen clara noción de la relación entre medios y fines, la ética personal, la oral social y la importancia de los espacios interiores que permiten la trascendencia espiritual.

Por último recordemos que nosotros mismos somos una empresa y debemos tener un saldo positivo en la última línea de nuestro cuadro de resultados personal. Este resultado tiene que expresarse en términos económicos, energéticos y emocionales.