El equilibrio en las familias de doble carrera

por Javier Labarthe

Día a día los mercados de trabajo, en todas las latitudes, se vuelven más competitivos. Esto ha llevado a que las personas tengan que planificar el desarrollo de su carrera: formación, adquisición de nuevas habilidades. Esto no es para nada sencillo ya que muchas veces debe realizarse la articulación de estos objetivos con las actividades que tienen que ver con los roles familiares. Esta demanda de nuestros tiempos puede ser una fuente de estrés displacentero, pero también puede constituirse en una oportunidad para el desarrollo.

¿En qué radica la diferencia?

Uno de los factores que puede marcar una diferencia es tener un plan de vida y plan de carrera articulados. Estos planes, integrados, llevan a compatibilizar las metas u objetivos en conjunto con los recursos disponibles con los cuales contamos. Esto permite, de alguna manera que las cosas no vayan ocurriendo al azar y/o que no nos abrumen las tareas o desafíos por algunos momentos de nuestra vida.

El plan de vida se vincula con las etapas en el ciclo vital y las actividades y desafíos que cada una supone: etapa de emancipación de la familia, etapa de la construcción de la familia.

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Muchas veces los tiempos ideales para la formación de post-graduación se da en etapas tempranas de la juventud, luego de la finalización de la carrera de grado y cuando la pareja aún no tiene hijos.

Este tipo de formación cuando ya hay hijos pequeños, lleva a la necesidad de contar con un apoyo social en la familia (abuelos, tíos, etc.) o bien de contratar servicios que den soporte a las tareas del hogar.  Si esto no es viable por diversas razones, muchas veces alguno de los miembros de la pareja tiene que “sacrificarse” y la posibilidad de realizar actividades extra-jornada laboral puede ser como una carrera por postas (“Ahora quédate tú en casa”).

Por la vinculación y desafío que presenta cada una de las áreas es importante entonces planificar y desarrollar un plan que nos permita el desarrollo sin estrés de nuestra carrera.

 

La promoción en redes sociales: masiva pero no impersonal

por Elvia Zacher

Entre todos los cambios de reglas que venimos teniendo, los no millennials tenemos que asumir las redes sociales no son un mero divertimento para momentos de esparcimiento.

Primero porque su uso ya no se limita únicamente a los ratos que esparcimiento, segundo, no se puede condicionar la percepción de quien lo vea para que entienda, antes de formarse una opinión de nosotros, que tipo de uso hacemos de ellas, y tercero, son un instrumento que facilita el acercamiento con cualquier persona, de modo que nos facilitan acercamientos y oportunidades haciéndonos saltar muchas barreras.

Focalizando en este último punto, las redes sociales nos facilitan medios para llegar a clientes, referentes, personas interesantes que se desempeñan en otros mercados distintos al nuestro, aunque no son suficientes. Las redes funcionan como puentes, proporcionan el acceso pero está en nosotros diseñar estrategias efectivas para que nuestro mensaje llegue correctamente al destinatario.

Hay que diferenciar el mensaje que enviamos de acuerdo a quien se lo estamos haciendo llegar, y que objetivo perseguimos con el mismo. Los envíos de mensajes masivos pueden ser más comunes y hasta efectivos mediante correos electrónicos, pero en las redes no funciona. Cada medio tiene instrumentos más efectivos, por ende hay canales sociales más eficientes para algunos sectores como por ejemplo instagram para quienes ofrecen productos o servicios más visuales, Linkedin para quienes tienen una oferta de valor dirigida a organizaciones y empresas.

Por esto es que tanto se resalta la necesidad de ofrecer customización, porque el cliente cada vez pide más particularidad y sentirse único en cada trato. Esto también aplica en los contactos personales, seguramente el receptor de un mensaje pondrá mayor empeño y atención, incluso habrá mayor compromiso, si percibe que el mensaje fue particularmente armado para él, que si se recibe un formato estándar.

Reflexionando el caso particular de twitter, quizás no es el medio más proclive para fomentar acciones comerciales pero si es un instrumento excelente para reflejar humanidad. En un momento donde hay tantas cuentas, falsificación u ocultamiento de identidades, valoro las personas que deciden reflejar sus opiniones en estos perfiles, aún cuando no se asimile el criterio que se expone a las posturas propias.

¿ÉXITO SALVAJE O ÉXITO EQUILIBRADO?

por Manuel Schneer

A lo largo de múltiples asesoramientos realizados, vemos que muchas personas sacrifican aspectos esenciales de su calidad de vida por obtener un supuesto éxito que pagan muy caro. Algo así como “el fin justifica cualquier medio”.

¿Cómo lograr el éxito conservando el equilibrio entre todas nuestras potencialidades?

Nuestra vida está atravesada por diferentes planos:  económico, espiritual, axiológico, teológico, visional, misional, psíquico, familiar, físico, comunitario social, profesional laboral, creativo, artístico – hedonista, afectivo sexual. Establecer entre todos ellos una armonía es una tarea esencial.

En mi libro “El Equilibrio del Éxito” publicado por Editorial Norma este aspecto está desarrollado con mayor profundidad, pero les anticipo un decálogo de mejores prácticas que hemos observado en personas que logran un éxito equilibrado.

Las personas exitosas:

Saben lo que quieren y hacia dónde van : tienen un rumbo estratégico claramente definido

No se dispersan y concentran sus esfuerzos y energía en un área o en muy pocas

Persiguen incansablemente sus objetivos, comprometiéndose totalmente en lo que hacen y transmitiendo alta energía en su entorno

Son emprendedoras y su acción se proyecta más allá de sus tareas específicas, transformándose en modelos para sus comunidades de pertenencia ( laboral, empresarial, social, religiosa, etc.) Generan entusiasmo y una visión de futuro compartida

Ven las cosas primero, monitorizan el contexto para poder predecir, pasan rápidamente a la acción y con alta velocidad de respuesta

Establecen redes de comunicación con otras personas y su capacidad de empatía (ponerse en el lugar del otro), con calidez y facilidad de expresión lo que les permite negociar y ser convincentes

Manejan eficazmente su inteligencia emocional, estableciendo distancias adecuadas con los otros, respetando sus códigos y zonas de confort

Manejan eficazmente las innovaciones de todo tipo, los descubrimientos tecnológicos y pueden resolver creativamente las diferentes problemáticas de su actividad

Hacen buenas elecciones entre la vida personal y profesional y saben que u equilibrado proyecto de vida es clave para un yo integrado

Tienen clara noción de la relación entre medios y fines, la ética personal, la oral social y la importancia de los espacios interiores que permiten la trascendencia espiritual.

Por último recordemos que nosotros mismos somos una empresa y debemos tener un saldo positivo en la última línea de nuestro cuadro de resultados personal. Este resultado tiene que expresarse en términos económicos, energéticos y emocionales.